20 Sep, 2009
Cuando tener pareja es una misión imposible
Todo psicoanálisis transita las cuestiones del amor y entre ellas, la dificultad para hallar pareja es una de las que más frustración produce en quienes la experimentan.
Aunque existe gran diversidad de alternativas de búsqueda -discotecas, agencias, foros, redes sociales o comunidades virtuales entre otras- en muchos casos el problema no radica en la falta de oportunidades para entablar una relación que pase del encuentro ocasional, sino en la manera personal de acercarse a dicha experiencia.
En la consulta, es frecuente que al quejarse de este problema, el paciente sitúe la causa en el exterior, ya sea en determinada actitud del sexo opuesto, en la época, en la sociedad, en el machismo o el feminismo, etc., etc.
De allí los lamentos habituales: “No quedan hombres”, “Las mujeres son demasiado ligeras”, “Ellos le tienen terror al compromiso”, “Ellas no saben lo que quieren”, y otros por el estilo. No obstante, al profundizar en estos planteos, se comprende que responden a idealizaciones, fantasías, esquemas y temores que dificultan el encuentro con el otro.
Será tarea del tratamiento interrogar fantasías de unidad, que reclaman a la pareja ser la “media naranja”, alguien destinado a llenar, a completar aquello que a uno le falta. Esto niega la particularidad de cada uno y sobre todo, pretende que en la vida de pareja no habrá desencuentros, malentendidos, diferencias, sólo idílica reciprocidad. Más aún, desconoce los espacios exclusivos de cada uno y a menudo supone que puede saberse todo del otro o que por obra del amor el compañero/a cambiará para alcanzar la medida de las propias expectativas y necesidades.
Tal exigencia conduce claramente al fracaso o, cuando menos, a la infelicidad, pues contradice la condición humana en su absoluta singularidad. La idealización de la pareja, del amor, de la sexualidad sólo consigue que lo vivido nunca esté a la altura.
Formar una pareja supone aceptar al otro como diferente, respetar su identidad, que se apoya en una larga historia previa de vínculos y experiencias. Supone también tomar distancia de los modelos de los propios padres, pues pretender que el compañero/a se amolde a los esquemas familiares es otra forma de sabotear la relación o de garantizar el conflicto y el resentimiento entre suegros e hijos políticos.
El trabajo analítico también explorará los temores a la sexualidad, al fracaso y a la pérdida. El temor de no funcionar sexualmente de muchos hombres y el de “ser usada” de muchas mujeres son a menudo un grave obstáculo para lograr una relación de pareja. El miedo de sufrir, de ser rechazado, de repetir malas experiencias -no siempre propias- inhiben a muchos de implicarse afectivamente en una relación. Desvelar el origen y el sentido de estos síntomas permitirá reconocer que toda experiencia vital supone riesgos y que sólo asumiendo la posibilidad de la pérdida es que se puede ganar algo.
Situar estos y otros temas en la historia del paciente, descubrir los modos casi siempre inconscientes en que los pone en juego, lo conducirá a la búsqueda de la pareja posible y sobre todo, le permitirá dejar de ser alguien a quien “le pasan” las cosas para ser un sujeto capaz de poner en juego su deseo.
Mónica Pereira Vaccaro
Licenciada en Psicología
Psicoanalista
Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña
Contacto: 664 84 76 65
Glorias, Barcelona
www.actiweb.es/monicapereira